3 claves para comer sin culpa al comer por ansiedad

Tras un episodio de hambre emocional en el que al comer por ansiedad hemos perdido el control sobre la cantidad de comida nos queda la sensación de habernos dado un atracón.

Desde esa sensación es muy difícil conseguir comer sin culpa.

Como este atracón de comida ha sido secundario a comer por ansiedad, durante estos episodios de hambre emocional solemos recurrir a comida basura o comida rápida aumentando la sensación de culpa.

La sensación de culpa aparece porque si estos episodios de hambre emocional son frecuentes posiblemente hayan afectado negativamente a tu peso corporal y como consecuencia a tu autoestima.

Comer por ansiedad es hambre emocional

Por mi experiencia como nutricionista en Mallorca especialista en alimentación consciente he visto muchas veces, gracias a las personas a las que acompaño en el Programa Conoce Transforma y Brilla que no es el hecho de comer por ansiedad lo que te genera la culpa.

No es en sí el atracón lo que te genera la culpa. Ni siquiera es el comer comida basura o comida rápida lo que te genera la culpa.

Lo que te genera la culpa por comer por ansiedad es el hecho de saber que estos episodios de hambre emocional te están haciendo ganar peso y, de momento, no estás sabiendo hacer una mejor gestión emocional para saber cómo controlar la ansiedad por comer.

Sí, has leído bien, de momento.

La alimentación consciente nos regala no solo la posibilidad de comer sin culpa después de un atracón de comida, si no también el hecho de aprender a gestionar las emociones sin recurrir a la comida.

Una buena gestión emocional, es decir, aprender a gestionar las emociones desde otro lugar alejado de la nevera, es clave para saber cómo controlar la ansiedad por comer o cómo quitar el hambre emocional.

Comer sin culpa junto a tu alimentación consciente

Te decía en el artículo Cómo afecta el hambre emocional a tu vida que los episodios de hambre emocional ocurrían en dos direcciones siendo una de ellas la restricción por querer perder peso sin ser feliz junto a tu alimentación.

Te dejo el Vídeo Test Gratuito Por qué no adelgazo, una herramienta práctica, una manera de empezar a observarte desde la mirada amable y flexible de la alimentación consciente.

La alimentación consciente te permite empezar a observar tus atracones de comida desde otro lugar donde la culpa no está presente, mientras aprendes otras estrategias de gestión emocional para saber cómo quitar el hambre emocional.

Y mientras aprendes a gestionar las emociones, te comparto el proceso que sigo en las sesiones de alimentación consciente como nutricionista en Mallorca.

Como nutricionista en Mallorca especialista en alimentación consciente siempre les digo a las personas a las que acompaño “no dejes que las experiencias del pasado determinen tus decisiones del futuro”.

Eso significa que quizá ayer te diste un atracón porque no supiste hacer una mejor gestión emocional. No pasa nada, eso no significa que hoy o mañana no vayas a poder hacerlo diferente.

Las 3 claves para comer sin culpa al comer por ansiedad responden a las siglas C.A.P. Y significa Comprende, Acepta y Perdona.

Comprende

Comprende y analiza qué fue lo que no supiste gestionar.

Valora lo que sí hiciste. No nos han enseñado ni a felicitarnos ni a reconocer nuestros éxitos y es fundamental hacerlo para mejorar nuestra autoestima, nuestra sensación de ser capaces de afrontar retos y por lo tanto para conseguir aquello que nos propongamos.

Comprendernos a nosotras mismas es una de las bases de la alimentación consciente.

Al comprender lo que pasó y ser conscientes de lo que desencadenó el hambre emocional o el atracón, estás poniendo luz en la causa y es el primer paso para saber cómo controlar la ansiedad por comer.

La comprensión nos lleva a aumentar nuestra confianza al ver que somos capaces de conseguir las metas que nos proponemos.

Quizá no supiste hacerlo mejor en ese momento, pero estoy segura de que ya has empezado a realizar cambios en tu alimentación.

Te invito a reflexionar sobre ellos para que seas más consciente de lo que ya has empezado a practicar y cómo te sientes al conseguir alimentarte un poquito mejor cada día.

Nos han enseñado a mejorar lo que hacemos mal pero no siempre nos han invitado a felicitarnos cuando hacemos las cosas bien, es como “se supone que tenemos que hacerlo”.

Esa perspectiva solamente lleva a la frustración y como nutricionista en Mallorca prefiero potenciar tu motivación y tu capacidad que la frustración y la culpa.

Por lo tanto, será fundamental que, aunque no hayamos conseguido exactamente lo que buscábamos podamos encontrar algún éxito que celebrar.

Dentro de lo malo siempre podemos encontrar algo bueno y si nos focalizamos en lo bueno podremos siempre avanzar.

Aceptar

Aceptar no significa estar de acuerdo, significa ser conscientes de que lo que ya ha pasado no se puede cambiar.

Regodearnos y culparnos por lo que podría haber sido y no fue, lo único que nos traerá será frustración, mal humor, sensación de incapacidad.

Te lo he comentado antes, la alimentación consciente no funciona así. En la flexibilidad está tu felicidad.

Recuerda que tus experiencias del pasado no deben limitar tus decisiones del futuro.

Perdonar

No te preocupes, siempre tendrás una nueva oportunidad para hacerlo diferente.

En este punto, ya no pienses más en lo que ha pasado, eso volverá simplemente a traerte la mala sensación que tuviste en primer lugar.

Imagina que estás perdonando a otra persona, una vez que perdonas ya no piensas más en lo que hizo o no hizo, o en lo que dijo ni en lo que dejó de decir.

Ese es el proceso de perdón y la manera de comer sin culpa al comer por ansiedad, ábrete a sentir que estás trabajando en ello, que estás mejorando tu gestión emocional y que un día dejará de pasarte.

Y después sigue con una alimentación consciente

Como desde la mirada de la alimentación consciente no compensamos, si no que equilibramos, recuerda volver a tus sensaciones de hambre y saciedad.

Es decir, después del atracón, no solemos comer sin culpa. Al contrario, lo que solemos hacer es compensarlo saltándonos comidas o yendo al gimnasio para sentirnos mejor.

No lo hagas, simplemente haz el proceso de comprender, aceptar y perdonar y después cuando vuelvas a sentir hambre podrás seguir adelante y comer sin culpa.

Comprendernos, aceptarnos y perdonarnos para sentar unas bases desde las que poder avanzar de una manera positiva hacia el bienestar emocional que quieres sentir junto a tu alimentación es la clave.

Cuando te valoras, empiezas a ganar en autoestima y confianza, te comprendes y te aceptas sabiendo que, como todo el mundo podemos cometer errores.

Comprender te permite analizar lo que ha pasado para poder buscar otras estrategias para situaciones futuras, y a medida que mejores tu gestión emocional, y apliques otras estrategias dejarás definitivamente de comer por ansiedad.

Y al aprender a gestionar las emociones, cuando comas comida rápida o comida basura también las podrás comer sin culpa, porque en caso de hacerlo, las habrás elegido libremente.